Estadio de Mestalla, Valencia. 30 de noviembre de 2019.
Otro día en la oficina. El Valencia saca una esforzada victoria ante un Villarreal previsible y ramplón que no supo aprovechar las enormes dudas que atraviesa el equipo en ciertos momentos. Otro día en Mestalla ‘Street’.
Tras alzarse las persianas, destapar los bolígrafos y arremangarse las pajaritas, los pupilos de Celades comenzaron con cierta fuerza y dominando. Había ganas. No se tradujo en nada.

En respuesta, los de Castellón mostraron la que iba a ser su mejor baza a la postre (junto a Anguissa). Cuando encaraban -ante la dubitativa actuación de los destinados a retener balón Parejo y Rodrigo y la horrorosa noche de Mangala- causaban siempre un «ay, ay, ay…» que al final fue lo único que tuve el submarino amarillo.
Tanto fue así que en el minuto 12, Eliaquim se alzó para seguir elevando su dudosa leyenda y causó un penalti de gigante con pies de barro. Y lento, muy lento. Tan lento que se oyó hasta en tribuna el patadón que le espetó al jugador visitante en un intento de despejar el balón. Un «soberano puntapié» que diría Andujar Oliver.
Pero el Villarreal no está bien. Ni siquiera Moreno, su delantero. Que ayudó sobremanera a Cillessen lanzando un horroroso penalti que el holandés detuvo con oficio, rompiendo su récord personal.
Pero el Villarreal no está bien. Ni siquiera Moreno, su delantero. Que ayudó a Cillessen lanzando un horroroso penalti que el holandés detuvo rompiendo su récord personal

Tras muchos minutos de dudas y dominio amarillo, Mestalla comenzó a ver bajar el ánimo, los activos y hasta el Ibex 35. Y no fue hasta el borde del descanso cuando los Chés, de la mano de un notable Ferrán Torres, que comienza a parecerse a un puñal de primera división cada semana, el que cogió el teléfono y llamó a los inversores para que no perdieran la fe. Casi 50.000 llamadas, pase a pase, jugada a jugada.
Fue entonces cuando el VAR volvió a quebrar. Entró en bancarrota pitando fuera de juego a un gol dudosamente ilegalizado de Rodrigo Moreno. La nula repercusión de la imagen en los medios confirma que los valencianistas tenemos motivos para mosquearnos, mientras la directiva del equipo CAMPEÓN de copa ni se asoma por La Bolsa blanquinegra. Más que nada para pedir explicaciones, respeto y dudas antes de anular todo a favor y pitar todo en contra. Deben dimitir.
Asenjo se vio obligado a lucirse por las acometidas -de nuevo- un Ferrán Torres erigido en latigo. Sacándole los colores a más de uno. El toma y daca aparecido en la oficina a orillas del Turia se confirmó y tras otro partido abierto y anárquico en lo táctico, sonó el silbato para emprender el camino de los vestuarios. Se mascaba otra ruleta rusa con tintes de tragedia en las inversiones futbolísticas de los murciélagos y desde Castellón se cotizaba al alza; excepto que una individualidad rompiera tendencia.

Lamentablemente destacable fue y siguió siendo la actuación de los jueces de línea, por momentos las decisiones brillaban por su ausencia y un servidor llegó a ver claramente como no sabía que señalar en más de una ocasión, dejando que se lo chivaran por pinganillo y hasta la propia grada en ocasiones. El nivel no es de primera. Qué novedad ¿cierto?
El Valencia nunca se rinde, el campeón tiene cualidades. Pero la rutina gris de unos jefes ciertamente torpes han conseguido que solo veamos chispazos, generalmente tempranos, del equipo CAMPEÓN que tenemos. Y así volvió a suceder en la reanudación. Con tantas hechuras salieron que en 4 minutos marcó el primer gol Rodrigo Moreno, el Moreno bueno.
Tras una brutal jugada de Maxi Gómez (que canchero y duro es el uruguayo y como me gusta) que aguantando y girando, mete un balón en profundidad con rosca de muchos kilates. Rodrigo lo intuye y al superar a los centrales y tratar de controlar falla, dejándose sin querer un autopase fantástico tras tragada seria de Asenjo. Marcó a placer en la inercia de la carrera. Las acciones remontan y parece que se cerrerá Mestalla en positivo. Rodrigo estuvo mal, pero cuando acierta, acierta mucho.
Pero 3 malditos minutos volvío a durar la deseada alegría. Anguissa marcó tras varios errores del capitán Don Daniel Parejo y un nefasto seguimiento de la defensa. Chut raso cruzado y Cillessen no logra pararla aunque la toca. Pudieron hacer más varios hombres.

Ante la ausencia de los pilares de este equipo, quienes tuvieron una regular noche -fruto seguramente del mal momento y la cercanía del desgaste contra el Chelsea F.C.- fue absolutamente placentero observar como los segundos espadas daban pasos hacia delante. Maxi fue un coloso y Ferrán un azote ciclónico a ráfagas.
El partido prosiguió con más toma y daca del habitual este temporada en las ruletas rusas valencianistas. Pronto podremos nombrar a Celades como Caballero de la Corte de Honor de Unai Emery; pupilo experto y separados al nacer. Que Dios nos coja confesados de nuevo.
Las ocasiones crecieron así como el Villarreal espoleado por el regalo local. Pero entonces apareció la calidad del Valencia para trenzar una buena jugada desde las botas del capitán hacia la banda, el centro rebotado fue a parar a las botas de Ferrán, en segunda línea. Acomodó el cuerpo como aquellos que llevan el remate entre ceja y ceja y marcó fenomenalmente. Mestalla embraveció aliviada. Mención especial al debut de Vicente Esquerdo, del filial a la temprana edad de 20 años. No tuvo demasiado incidencia pero viene en ascendencia.

Pocos segundos después aparecería el miedo atroz que planea sobre el equipo toda la temporada. La nula capacidad de gestionar las ventajas. Los cambios del Valencia mantuvieron la frescura -sin alardes- y los del Villarreal lo ensombrecieron e incapacitaron ofensivamente. Lanzándose hacia el centro y la banda sin trenzar y con más corazón que calidad.
Entre cierto murmuro y miedo, y con varios jugadores tocados como Rodrigo, Parejo o Coquelin, acabó el partido. Con victoria local afortunadamente. Los problemas físico están llegando al grado de epidemia en Mestalla. Seguid calentando que os toca salir, y no os libráis.
Cayó la noche y con ella el cierre. Los teléfonos echaban humo. Ferrán fue el que más vendió. El valor se mantuvo y algunos activos subieron. Las ganancias no dan -aún- para cubrir las pérdidas por duda y molestias físicas en la sociedad anónima deportiva blanquinegra. Otro día más en la oficina, dependiente en capital de las ruletas rusas y de los grandes hombres; cancheros y puñales maravillosos encarnados en Maxi y Ferrán. El futuro tuvo que sonreir en el presente y salvar el día. Otro día más en Mestalla ‘Street’.


2 – 1
Alineaciones y goles:
Valencia CF: Cillessen, Wass, Paulista, Mangala, Gayà, Coquelin (Esquerdo, 82’), Parejo, Carlos Soler, Ferran Torres, Rodrigo (Sobrino, 85’) y Maxi Gómez (Kevin Gameiro, 68’).
Villarreal CF: Sergio Asenjo, Mario Gaspar, Raúl Albiol, Pau Torres, Quintillà, Trigueros, Morlanes (Ontiveros, 72’), Moi Gómez (Bacca, 78’), Anguissa, Toko Ekambi (Chukwueze, 62’) y Gerard Moreno.
Goles:
1-0 49′ de Rodrigo Moreno
1-1 53′ de Anguissa.
2-1 81′ de Ferrán Torres.
