¿Me ayudan? De la actualidad del CAMPEÓN.

Me he embarcado en una ardua misión mientras realizo un breve repaso de los dimes y diretes que azotan de nuevo el sino de esta institución centenaria que todos amamos. Me he propuesto recordarle a cuanta más gente posible que somos CAMPEONES. Y repetir la palabra -y la consigna- tantas veces me sea posible hasta suplir la carencia de todos aquellos que ya parecen haberlo olvidado ¿Me ayudan?

Me he propuesto recordarle a cuanta más gente posible que somos CAMPEONES ¿Me ayudan?

Ha sido un inicio de temporada tan NEFASTO, atropellado y TAN INSULTANTE para el aficionado normal del actual CAMPEÓN de Copa del Rey que no he sido capaz de articular palabra anteriormente ante la degeneración reinante del club.

Adelanto que las fotos que acompañarán a este escrito serán todas de la celebración y consecución del título copero. Por dos razones: por que somos CAMPEONES y porque hay que decirlo mucho más.

¡CAMPEONES!

Al margen de mis pesquisas y divagaciones, sin duda resultan indignantes la mayoría de las decisiones del club, los cambios de la estructura y ciertos debates entre aficionados. El Valencia Club de Fútbol siempre ha sido un polvorín por un aspecto coyuntural muy concreto e inevitable: su gente y entorno. Incapaz de escribir de todo lo acontecido estpos 3 meses, por denso, costoso y francamente repetitivo, me dedicaré a realizar un par de apuntes por tema. Porque si no lo digo, hago ¡pam!.

Sobre Marcelino y el ‘Staff’ CAMPEÓN de Copa del Rey:

Vamos a recapitular si os parece, ‘locos’ que decidáis leerme: al inicio de temporada teníamos un equipo CAMPEÓN, un equipo técnico CAMPEÓN y una prepartación física, mental y de automatismos que arrolló al Barcelona en la pasada final de Sevilla. Sin paliativos.

El entorno del Valencia C.F. es tan ‘especial’ que es capaz de dividirse y criticar al entrenador que ha reconstruído al equipo (de la mano del inestimable Don Mateu Alemany) y lo ha hecho funcionar apenas sin lesiones graves desde el pasado enero como un reloj de precisión. Sin que se noten demasiado las bajas o las rotaciones (salvo las eternas de Don Daniel Parejo y Don Ezequiel Garay, aún sin arreglo). Y en tiempo récord y con fichajes destinados al ostracismo en sus respectivos equipos ¿se acuerdan de un tal Fabián Ayala?

Que si jugamos feo… que si no hace cambios… que si el sistema… pero hemos olvidado que el Valencia gana y triunfa desde el contragolpe. Toda su vida. Desde la certeza de hendir el cuchillo por correosas bandas de trabajadores infatigables. Hemos olvidado los aciertos del fútbol y de su fútbol, hemos olvidado a Don Rafael Benítez y a Don Rubén Baraja. Guerreros elegantes, pero siempre guerreros.

Míster leyenda, del peor momento deportivo recordado a CAMPEONES en temporada y media. Recuerden esta cara, pues un día puede que la echen de menos.

Acerca de los cambios «tardíos» y el sistema:

La necesidad (quiero creer) de cambios en el 60 y de jugar plásticamente con un 1-4-3-3 convertible, un bloque alto y una ambición desmedida, son hijos de los nuevos tiempos y nuevas generaciones (repito: quiero creer) absurdamente engendrados y engordados desde que aquel Barcelona pedante lo pusiera de modísima haciendo parecer (sustentado en causas políticas y carteras debientes del periodismo) que era el único sistema viable. Una nueva era de clasismo futbolístico. Olvidando por el camino y para nuestra desgracia todo lo que nos hace grandes. Y de aquellos polvos estos lodos, quiero seguir creyendo.

Un club y gran sector social que ningunea a ya leyendas como Don Daniel Parejo (inigualables en números, resultados y ahora, HECHOS) o encumbra a mediocridades por ser de un origen, digamos más simpático. Aún nos tenemos que comer, sí aún, a ladinos tuiteros encumbrando y reclamando el retorno del señor Paco Alcácer por empujar 15 goles en dos años. Tócate las narices (y por cierto, en un equipo contragolpeador).

Con lo fácil que es ver fútbol y seguir con los ojitos -a ratos al menos- a un jugador concreto y gozar del análisis táctico que te permita dejar de ser un «envenao» sin escrúpulos de la vida.

El resultado es este: una sector extremista y anti análisis dominada por una necesidad desbocada de exquisitez relamida futbolística; que a su vez defenestra a su único jugador capaz de mover la pelota en Mestalla y en cualquier escuadra del mundo con garantías. ¿Le ven sentido?

Un entrenador definitivamente TOP, que ha sabido interpretar el alma y necesidad de este equipo, que con «retales» de otros equipos te ha hecho CAMPEÓN, ninguneado y despojado -según algunos- de su necesario también, estatus de leyenda de esta institución centenaria.

Respecto a los cambios de jugadores, Celades los ha hecho tan tarde o más (excepto en 2 partidos) que el anterior míster. Recuerdo uno en Champions en el 92. Ahí es na’.

¿Aún se le saltan las lágrimas? No es el único. Disfrútelo. Repítalo.

Acerca de los fichajes y la planificación deportiva:

Que si Mendes, que si los Toldrá… que si Marcelino también tiene ‘obligaciones’ que perjudican al equipo… ¿me pueden decir qué obligaciones han perjudicado al equipo? ¿es que no les gusta el rendimiento A COSTE 0 de Jaume Costa? (que defiende mejor a pierna cambiada que otros encumbrados a pierna buena, piscinazos y marrullerías al margen).

¿De verdad tienen prueba irrefutable de la culpabilidad del ex-técnico ché en el fichaje de Rubén Sobrino? Por cierto, ahora juega e incluso a enchufado un golito. Aclarémonos.

La afición comenzó a divirise aún más en pleno verano, con los desmanes en torno a las figuras de los fichajes de Eliaquim Mangala y Rafinha Alcántara. (Entro otros). Pues bien, a la vista está el resultado. Rafinha está haciéndolo francamente bien aglutinando el juego celtinha (es de los 5 jugadores de la liga que más faltas recibe; Parejo es el tercero el día de escribir este artículo) al margen de la racha del equipo gallego. Y Mangala está directamente cojo. Ahora pasaré a comentar su caso.

Rafinha está en un Celta en clara recesión, ha tenido una nula adaptación en pretemporada y una pequeña lesión al poco de incorporarse, sí. Pero llama mucho la atención sacar este «contra» a la planificación del anterior y CAMPEÓN técnico (con el crédito que eso debería supone en un club menos atípico) y que todo el mundo parezca callar contra uno de los mayores bochornos deportivos de este equipo: Mangala. Eliaquim ha venido fichado totalmente y absolutamente cojo. Ni falta de ritmo ni gaitas.

¿Recuerdan algún caso -incluso en rotura de «tríadas»- en el que, una vez agotado el plazo de lesión de 6, 9 o 12 meses y ya entrenando, el jugador haya requerido de 5 meses más para su «puesta en marcha? Ya les digo yo que no. El tema Eliaquim Mangala huele mucho y muy mal. Con ficha de campeón incluída. Sin serlo. Y he de decir que a todos nos puede seducir un Mangala a tope de 4ºcentral, por que ha de ser así al venir a competir el puesto ante centrales CAMPEONES. Faltaría más.

Y todo este balance tan favorable al señor Toral encima sin contar la asquerosa y traidora casi venta de Rodrigo. Frustrada por pura casualidad y sin RECAMBIO ¿De verdad Marcelino y sus cuentas son las malas?

Por suerte la mayoría clama contra un máximo accionista torpe, hedonista y obtuso que parece querer rentabilizar al club aunque ello conlleve un perjuicio deportivo. Hagan cuentas.

¡CAMPEONES!

Acerca del cuerpo técnico y médico:

Mucho se ha criticado al séquito enorme (y muy bueno) de Marcelino, autorizado por el club por otra parte. Su cantidad de colaboradores, asesores, el tema médico… que hacía de esta plantilla una manada de toros que podrían haber jugado 6 meses más seguidos, de haber sido necesario.

A la vista está el cambio y cómo ha acabado: médico destituido de su cargo y destinado al filial en poco más de 50 días. Aunque similar en número de lesiones, todo sea dicho. Pero no así en gravedad ni en afectación a mismos jugadores. No es lo mismo que un jugador sume 2-3 lesiones consecutivas en sus carnes que 3 jugadores diferentes sumen 3 lesiones. Por citar solo una diferencia. Juzguen.

Acerca de la planificación deportiva:

Retomamos tema Rodrigo y las bombas de humo -como Florian Thauvin- lanzadas en verano. Lamentable venta sumisa y rendida al Atlético de Madrid (tú máximo rival inmediato). Todo este batiburrillo en mitad de un verano así, causando que gente que no ha visto ni un minuto a ninguno de los posibles ni al susodicho Thauvin (y por tanto no sepan que es diestro limitado y cerrado) sin descanso y para colmo de males, lo quieran poner a pierna cambiada o por el centro a hacer de organizador. Sublime. Es que no cuesta tanto ver algún partido o buscar información de un jugador, de verdad. Es muy sano y muy nutritivo.

Pues no se ha fichado nada y se ha soltado en la cara de la afición que se iba a vender todo y en todo momento, si era menester. La espantada en la plantilla prometía ser de escándalo y solo Dios sabe que la ha frenado (probablemente el cariño al proyecto y peticiones finales de las dos emes que todos nos sabemos).

Todos los días estivales se filtraba en prensa con apremiante e insultante normalidad que el señor Lim no buscaba sustituto de Rodrigo. Y todos tan panchos. Recuerdo: para afianzar un proyecto exitoso.

¿Es esta planificación deportiva la que merecía un proyecto consolidado y CAMPEÓN? Solo una de las partes ha querido afianzar y mejorar el proyecto ganador tan deseado durante 15 años, ahora parece tarde.

¿Repiten conmigo?

Acerca de Celades:

Celades tiene mucha culpa de lo sucedido. No me vengan con medias tintas. Uno no puede aceptar un cargo al poco de comenzar una temporada en -y de- un equipo CAMPEÓN, sustituyendo además a un colega de profesión obviamente también CAMPEÓN. Por menos se habla de «traidores» y «esquiroles».

Sencillamente no puedes, como yo no podría dirigir una película -por poner un ejemplo- sobre una obra original que no he leído en mi vida, o que maneja actores, técnicas y conceptos que no están al alcance de mi estatus actual. Se llama ejercicio de responsabilidad. Y está en desuso.

Una vez aceptada la golosa oferta de su vida, su temeridad aterrizando con otro sistema ante todo un Barcelona -que te pintó la cara apenas sin correr- fue sangrante. Su persistencia nos ha costado amargos puntos y resultados, pero nadie pareció alzar la voz. La victoria ante el Chelsea fue una suerte fantasmal y los equipos más potentes parecen poder partirte el pecho ante una fragilidad defensiva y unos ajustes en la marca dignos de tercera división. Sin embargo, a pesar de sus cambios en el 80 -incluso pasado el 90- y el nefasto juego (dos triangulaciones mal contadas por partido y algún destello individual de Don Dani Parejo, Rodrigo Moreno o Coquelin para salvar los muebles) ha bastado poca cosa y siempre ante escuadras modestas para salvar los muebles. Y acallar esas voces del Turia habitualmente tan críticas y extrañamente tan calladas.

Resulta curioso ver como se fuerza al alma del Valencia a un sistema que sin muchos millones no le funciona -ni le funcionará- para perpetuar y maximizar defectos anteriores y estropear cualidades que le hacían pelear con los mejores. Y que nadie parezca alzar la voz. No me vale lo de «hay que darle tiempo». Aquí pocas veces se ha dado haciendo bien las cosas, menos aún ante estos atropellos.

El análisis táctico dará para otra columna a parte o encontrará su espacio en análisis de partidos a partir de ahora.

Acerca de Anil Murthy:

El señor Murthy tendría que haber dimitido hace ya más de 2 añls cuando lanzó -utilizando las redes sociales del club- aquella «editorial» vergonzosa y sin precedentes en la que, calificaba a sectores de aficionados y regurcitaba excusas prefabricadas deleznables de varios aspectos. El sinsentido y malintencionamiento de aquel mosntruo debería haberle costado el puesto. De nuevo, ‘El Protegido’ de Mr. Lim está desatado, y no debería ser sorpresa de nadie viendo de los jardines de los que viene desde los tempranos días iniciales de su mandato.

La relación con la Grada de Animación, los gestos, las fotos de redes sociales, las declaraciones, la ridícula gestión deportiva, las absurdas y altivas respuestas -que nada tienen que ver generalmente- con las preguntas que se le realizan… tras Llorente, sin duda el peor presidente reciente del club valenciano. Por fondo y formas. Este despropósito de personaje no puede seguir al mando de este club.

Acerca de Thierry Coreia:

He considerado separar a este chico, que de nada tiene culpa, del párrafo acerca de las decisiones deportivas de antes. El caso es tan sangrante y demostrativo que debería hacernos manifestarnos a orillas de Mestalla. Dos modelos de negocio: Jaume Costa, cero millones más ficha. Thierry Correia: 15 millones más 2 de comisión para el señor Mendes, más ficha. Claro.

Pero no es que hayas fichado a un tío contrastado ni a un futuro Jocelyn Angloma. Es que has traído a un tío (que repito no tiene ninguna cuñpa más allá de la honestidad de decir que no está preparado para este equipo) que ni siquiera saber hacer marcas básicas defensivas en primera división, que físicamente (su punto supuestamente fuerte en velocidad) brilla por su ausencia y que ni siquiera mete con sangre la pierna con tal de no quedar en ridículo en un partido de Champions.

¿Qué quieren que les escriba? Si encuentran algo positivo en este fichaje háganmelo saber. Ah y para aquellos que dicen eso de : «es muy joven, dadle tiempo» les diré que un equipo campeón no está para cobijo de gente que demuestra este nivel. Y lkes recordaré también que el que tiene cualidades de nivel y tiene voluntad, lo demuestra desde el estreno. Miren el «desflore» de Carlos Soler. No me ha hecho falta ni ser demagogo citando a Messi o a Ramos en sus respectivos. Millones que ni «teníamos» según algún dueño de medio pelo, por cierto. Y NADIE DICE NADA.

¡CAM – PE – O – NES!

Acerca del carné de aficionado:

Quizá en este punto esté a punto de ser impopular y perder a alguno de los pocos de ustedes que hayan llegado hasta aquí. Pero si no lo suelto explotaré como un petardo berbenero.

Detesto profundamente aquellos valencianistas que reparten el carné desde un punto de vista de superioridad moral. Se ha convertido en un mantra aquello de pontificar diciendo que no se debe pitar a Anil Murthy durante el partido. Ni manifestar desacuerdo con Lim o la directiva. Mentira.

Miren, ser fan, forofo o aficionado no está reñido con quejarse a los ineptos que nos perjudican. Y si esperamos al final, ese señor se ha largado con viento fresco del estadio. Probablemente a zamparse una mariscada en altos restaurantes de la ciudad, mientras se ríe cacareando como una gallina clueca -o si acaso un pollo tomatero-.

Basta ya de decirle a los aficionados lo que deben hacer. Basta de limitar definciones desde una vomitiva superioridad moral. Querer algo o a alguien a veces conlleva decirle lo que no hace bien, aunque duela. Y a veces toca en el peor momento. No así pitar a jugadores en plena faena, por un claro motivo de ejecución y lógica. En eso estaremos de acuerdo. Es algo que jamás compartiré. Los jugadores sí que estarán tras el encuentro por si acaso alguno considera menester criticarles por algo… libre es el respetable.

Seamos sinceros una vez más. ¿Creen que tulliditos adultos (siendo elegante) van a temblar por que alguien le diga a un tío de la directiva que se largue? ¿Usted temblaría o dudaría por escuchar (que a veces ni eso y quien ha jugado a fútbol lo sabe) de fondo mientras está concentrado, el nombre de otro tipo que no tiene nada que ver con usted -ni la cae bien- ser abucheado?

Acabando:

Así pues nos encontramos, una vez más, al fondo del más profundo abismo. Para colmo, tras haber rozado el cielo con la punta de los dedos. Un proyecto CAMPEÓN que necesitaba afianzarse, vuelve a las más profundas dudas -yonquis y dependientes de los más ajustados resultados ante escuadras de nivel promedio- por el superlativo capricho de gente totalmente inepta y ajena al deporte (como siempre nos ha pasado antaño). Para muestra un botón bien gordo: gente de fútbol, lógica y humildad han equivalido en apenas año y medio a un fastuoso título.

El futuro se presenta ilógico, espeso y pertinaz en su pesimismo viendo las decisiones misteriosamente tomadas por entes oscuros que apenas aparecen por la plaza blanquinegra. La medicina más rápida y adecuada ha sido arrancada y destituida denuestras venas y no parece que jamás el entorno vaya a adquirir los preceptos de calma, entendimiento y análisis necesarios para que la quietud balsámica haga acto de presencia.

Ayudémonos a soñar que no tenemos techo

Así y viendo todo el berenjenal, el odio y el desquicie generalizado presente en el badulaque de Mestalla, me he propuesto esta ardua -pero deliciosa- misión de recordarle a todo el mundo que este EQUIPAZO le diJo al mundo un día que su capacidad y su humildad están destinadas a reinar en el fútbol mundial más pronto que tarde -y si Asia nos deja- y que es menester «SOÑAR QUE NO TENEMOS TECHO». Misión, recalco, de recordarle a cada persona de cada rincón que no olvide nunca que somos CAMPEONES. Ahora y siempre. ¿Me ayudan?

¡CAMPEONES!

¡CAMPEONES! (Celebremos ser)

El triunfo del Valencia C.F. es el triunfo de la humildad, de la normalidad, de la calidad, de las lágrimas y de la paciencia. De la variedad, del esfuerzo y de las ganas. Del fútbol, por más que algún erudito pretenda hacerlo muy suyo. Es un triunfo del deporte general y de las esperanzas de acabar con el hartazgo y la tiranía mediática y económica de los de siempre bien sea por un instante. Bien sea por una calurosa noche de mayo.

Es la explicación que la vida y la inteligencia lanzan al rostro de todos aquellos detractores del buen trabajo y del buen fútbol.

Es la respuesta destinada a los pitos, exigencias absurdas y desmelenes desvariados de cada partido, de la bilis y del bramar ante el escaso análisis y nula lógica tanto técnica como deportiva. Plasmados en toda queja e insulto gratuito hacia un entrenador como la copa de un pino y a una superestrella como no teníamos desde Don Rubén Baraja (capitán y leyenda absoluta del fútbol mundial para mi corazón) que no es otro que Don Daniel Parejo. A quien llevo defendiendo (aunque te resbale) año tras año desde su fichaje y ante su eterno maltrato por aficionados y malos entrenadores (llegando a jugar hasta de recogepelotas prácticamente como es bien sabido).

La calidad y las cifras -plenamente visibles con el empeño- más allá de las visceras que parece que sacamos todos en lo referente al fútbol, no mentían ni engañaban. Ahora, para todos aquellos populistas, TAMPOCO ENGAÑAN LOS RESULTADOS.

Para acabar, y no menos importante, quisiera lanzar un alegato final a todas esas personas «superiores» e «iluminadas» de la élite de la popularidad, de la era de la influencia, de la sublemación del «exitobérrimo» y por tanto de la inmensa y fálica estupidez.
De la falsa autoexigencia y del estrés pos traumático crónico. A esos individuos que enarbolan la bandera del «éxito» con la única meta de hundir las cosas pequeñas, los victorias y los pasitos que damos cada día, por lo que ellos llaman nuestro supuesto propio bien o por lo que estúpidamente entienden que debe ser la vida.

Quisiera pedirles, a todos esos, que se jodan bien jodidos. Que se jodan y se vuelvan a joder. A todos aquellos que van por la vida (adoctrinados y adormecidos por la nueva era y este fatídico siglo repugnante que nos toca vivir) diciendo que no CELEBREMOS las victorias, los títulos, las alegrías, los pequeños detalles, los polvos, los brindis o lo que nos salga de los cojones.

Esas personas nocivas y teledirigidas para los que solo sirve celebrar lo que ellos entienden como superior, que premian quejarse o llorar a celebrar y reír. Esas personas que te dicen que no te rías de un mal chiste, que no celebres un seis en un examen o que «eliminar al Betis no es para tanto» en base a la demagogia más repugnante y descalificación clasista a la vida misma.

Por todo eso, no podía dejar pasar la ocasión de mandarles un saludo a todos los borregos del ganado que pretenden saber lo que es mejor para nosotros y ahogan los verdaderos detalles que hacen grande la vida. Para todos esos y para todos los demás, los buenos y grandes de verdad…

AMUNT VALÉNCIA! AMUNT SEMPRE.
SOMOS CAMPEONES. SOMOS NOSOTROS Y SIEMPRE SOÑANDO.

«Soñar que no tenemos techo».

CELEBRADLO TODO, SIEMPRE. CELEBRAD QUE CELEBRÉIS. CELEBRAD QUE HABÉIS CELEBRADO Y CELEBRAD LA BUENA CELEBRACIÓN SOLO PARA VOLVER A COMENZAR DESPUÉS.

Celebrad una victoria a las canicas, encontrar un trabajo, una camiseta de rebajas o ser coronados reyes del universo. o la cerveza con los amigos, porque os pertenece, es vuestro. Porque habéis sido y sois. Porque un día más.

No solo porque nunca sobran las celebraciones o por la escasa duración de esta vida, sino porque celebrar en esta sociedad vil que premia quejarse y llorar y castiga con dureza celebrar y reír es el mayor acto de rebeldía que nos quedará siempre por hacer.

Hasta el fin de nuestros días.