El ‘show’ de Pedro, Mangalades y Celangalas

Por una nueva y garrafal andadura laboral, en la que por fín he podido saborear las mieles del periodismo y la redacción de la realidad, he estado sin rubricar mi firma sobre el lienzo digital más personal durante 3 meses. Les pido disculpas a los pocos insensatos que me leen cada vez que (les) lanzo algo.

«Saber no sé mucho, pero dirigir tampoco dirijo»

Por desgracia, absolutamente todo lo que había hace esos meses, ha sido volado por los aires -con preaviso en forma de ninguneo- bañado de total analfabetismo futbolístico (y si me apuran, empresarial).

Resulta pues quasi pornográfico aceptar que un señor como Pedro Lim (o Pedro Llimoná, como dice mi santo padre) albergue una de las fortunas más grandes de Singapur y China -y por ende, el planeta entero- viendo la escandola y recalcitrante forma que tiene de domar un Club de Fútbol. Y lo pongo en mayúsculas por que se trata de El Club de Fútbol, para mí y para otros muchos. Permítanme, pues acabo de llegar (sinvergüenzas) que blasfeme un rato con las letras.

«Escucha, tú. Listillo. Un club de fútbol es una empresa muy difícil de gestionar» me espetarán algunos de huevo en foto, o foto en huevo, -que sé yo- de «tuita» y zarandajas varias. Pues claro, testículos. Por eso mismo es tan necesario gestionar bien, y existen tantas intangibles que es tan calamítico, calamidante o horroros de tres pares de narices, FALLAR EN ABSOLUTAMENTE TODO. Resulta tan llamativo y vergonzante a partes desiguales que sólo queda sospechar de las intenciones. Lógica y matemática pura.

Y es que resulta apremiante deleitarse en como se derrumba todo cada vez que el vendedor de humo de ojos rasgados mete la zarpa (o zalpa por si nos leen sus lacayos, no vayan a sentirse fuera de lugar o me acusen de algún tipo de fobia desteñida). Da igual qué profesional acierte y en qué faceta. El señor Pedro Llimoná vuelve de su letargo ataudil draculiano, aún con restos del formol más torpe y revenido que se les ocurra, y de un estornudo lo deshace todo en su infinita sabiduría.

Foto exclusiva de Kiat Lim, presidente que nos llevará a ganar la Champions League
Fuente: eldesmarque.com

Permítanme no extenderme más (por hoy) sobre el señor P(edro)LL(imoná). o P(e)L(e)L(e). «PLL» en adelante para los enemigos. Pues no encontrarán palabra, verso, prosa, ingenio, subterfugio o soliloquio que pueda hacer justicia a semejante desfachatez de empresario de la vida. Tan sólo queda lamentarse de aquella vivísima verdad de «unos tanto y otros tan poco«. Pues todos sabemos que cualquiera, hasta el que les escribe mismo, a caballo y vestido con una única hoja de parra, haría mucho mejor de PLL, que PLL. Seguro, al menos, que no hubiera desmantelado el mejor equipo que hemos tenido en casi todo el siglo, con inercias, mecanismos y esfuerzos superiores a Barcelona y Madrid, además de flamante portador deun amor propio digno de los anales de la Historia del deporte. Seguro.

Mangalades y Celangalas

De los creadores del Madrid de «Zidanes y Pabones» llegó -sin que nadie lo pidiera ni anunciara- el Valencia de Mangalades y Celangalas. Un nuevo ‘hit‘ y parada para todos los enemigos del valencianismo. Que, por cierto, llevan recibiendo cómodas ventajas demasiados años, aunque comenzaban a tener sudores fríos el pasado curso. Ambos elementos (los Mangalades y Celangalas), de culpabilidad igualmente capital aunque desigual en proactividad.

Celadangala en cautividad liberado hace escasos días de su cautiverio

No sientan pena por las ratas. Las ratas se van por agujeros, tal como vinieron. El futuro le niega la espalda a estos seres. El cariño es el premio esquivo al que nunca podrán aspirar. Celangalas (parece una canción de «Las Ketchup») se ha ido -con su carita de bueno, o de «Dewey» el de ‘Malcolm in The Middle‘- a tomar viento por el agujero por el que llegó. Cazando y robando la ganga de un proyecto campeón, haciéndole la cama a un compañero, -viajando en su tren mientras él ni lo sabía-, como la amante perversa de un millonario con cama de agua y forma de corazón (o de cipote chino).

Celangala se fue. Como una baratija puñalera e inoperante, que ha destruído un proyecto y ha enturbiado un vestuario de hermanos. Que lo único justo que debería haber recibido es un cabezazo del «Uru» Maximiliano Gómez (e HIdalgo de mis sueños). Que ha quitado de la titularidad y la regularidad a individuos meritorios por su idea (la gestión con Gameiro ha sido de lo más deleznable y silencioso que he visto jamás) y ha tenido la desfachatez e ignominia de tocar el timón de un navío para el que jamás mereció ni las vistas. Su traidoría, malversación y agravio pasará a los anales de la historia. Mal futuro le veo, y el resto de compañeros de la profesión así espero le consideren. Hay que SABER DECIR NO a lo que uno no alcanza, Celangala.

Foto exclusiva de Celangala tras saber su despido

Así que, por lo que más quieran, no sufran por él. Por quien sentó a Kevin Gameiro (anda que no se nota el francés cuando juega), el que hundió a Garay (y le vendió a su amo Anil Murthy sin apoyarle), el que aceptó que no le trajeran otro central en invierno, el que endiosó a Ferrandito Ferrán Torres (que desde que debutó no ha hecho más que pedir dinero y titularidad con tan sólo dos o tres pelos en los escrotos, repito y con la fortuna de ser el último tropezón en un vestuario de campeones, añado) y que perpretó este atentado deportivo de mil y una maneras más desde las «teneblosas somblas» del verano pasado. Un auténtico Cainita que «regresa al bárbaro abismo del que pro-cede». Y Elrond nunca se equivoca.

Mangalades, por contra, es un sujeto pasivo, bañado en la autocompasión y en la caridad. Un señor más tieso que la pata de una cama (o mi menda abrazándola los sábados al salir del ‘after’) que viene a un club histórico a cobrar su tope salarial sin ser capaz de jugar bien ni a las bolas chinas. Y que nos dejó de lado pudiendo quedarse y ser titular por cobrar más dinero. Y sí, he dicho bolas chinas. Pero no se sonroja; nada le falta ni le parece inmerecido. ¿Para qué va a sonrojarse si no se le notaría? Pues pasando.

No me extenderé más tampoco en el caso Eliaquim, más allá de recordar, que si admiras, quieres y respetas a un club, obra o ser, no lo denigras ni le chupas la sangre. Es uno de los grandes males del mundo actual: las deshonras están a la orden del día. En plan: «no respeto a X-MEN pero dirijo sus películas o actúo como uno de sus protagonistas», «no respeto al Valencia ni a mi profesión pero me voy a cobrar allí casi 3 kilos, siendo un exjugador» (o nuevo miembro del divorciados Fútbol Club más bien). O «no sé de Historia pero hablo de ella y la manipulo…» y así miles al día. En todo. Por todas partes.

Foto de archivo de la presentación de Celades como nuevo entrenador del Valencia

Anotaciones sobre Ferrán y los méritos por la ‘<dabol em>’

Ferrán llegó, perdió y pidió. Debutó como lo que es: un extremo irregular que, de momento, sólo irrumpe y «rompe» partidos ya rotos de por sí. Consentido, pintoresco en la peor de sus acepciones y muy endiosado e influenciado por agentes y seguidores desesperados por adquirir héroes de su agrado. De los creadores del «Fede (Cartabia) quédate», llegó el «Ferrán tendría que estar ya renovado y cobrando el tope salarial». Ahí es nada. Pero recuerden que el señorito Ferrán, casi se va tras jugar 8 miserables ratos porque se plantó en un estudio de radio y dijo que «quería sentirse valorado». Cobrando casi el kilo anual y con 17 años. Recuérdenlo.

Últimamente observo estupefacientemente estupefacto como algunos lumbreras, -genios irredentos de nuestro tiempo-, aseveran sin despeinarse el tupé que Peter Lim no es tan malo porque acertó al traer a Don Mateu Alemany y a Don Marcelino García. No, miren. Quien hunde y destroza cosas y acude a un asesor externo a ser, ejem, pues eso; asesorado, no ha alcanzado ninguna proeza ni tiene ningún mérito. ¿Hace falta explicar más? Además, ni él escogió a Alemany. Fue Tebas, apoderado y voz escogida por sus influencias en el club a través de terceros, (pero eso da para otro capítulo aparte) quien lo recomendó encarecidamente.

Mangalades, mirando al ‘tendío’ como los toreros

Yo, para rematar, he de confesar que he trazado un plan de cáliz singapurense: celoso perdido de los méritos atribuidos al señor PLL, voy a dedicarme ahora a destrozar locales y a empujar a viejecitas hacia charcos de barro. Acto seguido, cuando la policia me «sugiera» acudir a los especialistas de la cárcel -o la institución mental adecuada- espero que todos seáis un clamor en favor -y fervor- de mis enormes méritos y me recibáis con atroz vehemencia y confeti variado. Acepto donativos. Sed consecuentes.

«No os diré no lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas»

¡AMUNT! Volveremos, porque aún somos -y seremos- campeones.

¿Me ayudan? De la actualidad del CAMPEÓN.

Me he embarcado en una ardua misión mientras realizo un breve repaso de los dimes y diretes que azotan de nuevo el sino de esta institución centenaria que todos amamos. Me he propuesto recordarle a cuanta más gente posible que somos CAMPEONES. Y repetir la palabra -y la consigna- tantas veces me sea posible hasta suplir la carencia de todos aquellos que ya parecen haberlo olvidado ¿Me ayudan?

Me he propuesto recordarle a cuanta más gente posible que somos CAMPEONES ¿Me ayudan?

Ha sido un inicio de temporada tan NEFASTO, atropellado y TAN INSULTANTE para el aficionado normal del actual CAMPEÓN de Copa del Rey que no he sido capaz de articular palabra anteriormente ante la degeneración reinante del club.

Adelanto que las fotos que acompañarán a este escrito serán todas de la celebración y consecución del título copero. Por dos razones: por que somos CAMPEONES y porque hay que decirlo mucho más.

¡CAMPEONES!

Al margen de mis pesquisas y divagaciones, sin duda resultan indignantes la mayoría de las decisiones del club, los cambios de la estructura y ciertos debates entre aficionados. El Valencia Club de Fútbol siempre ha sido un polvorín por un aspecto coyuntural muy concreto e inevitable: su gente y entorno. Incapaz de escribir de todo lo acontecido estpos 3 meses, por denso, costoso y francamente repetitivo, me dedicaré a realizar un par de apuntes por tema. Porque si no lo digo, hago ¡pam!.

Sobre Marcelino y el ‘Staff’ CAMPEÓN de Copa del Rey:

Vamos a recapitular si os parece, ‘locos’ que decidáis leerme: al inicio de temporada teníamos un equipo CAMPEÓN, un equipo técnico CAMPEÓN y una prepartación física, mental y de automatismos que arrolló al Barcelona en la pasada final de Sevilla. Sin paliativos.

El entorno del Valencia C.F. es tan ‘especial’ que es capaz de dividirse y criticar al entrenador que ha reconstruído al equipo (de la mano del inestimable Don Mateu Alemany) y lo ha hecho funcionar apenas sin lesiones graves desde el pasado enero como un reloj de precisión. Sin que se noten demasiado las bajas o las rotaciones (salvo las eternas de Don Daniel Parejo y Don Ezequiel Garay, aún sin arreglo). Y en tiempo récord y con fichajes destinados al ostracismo en sus respectivos equipos ¿se acuerdan de un tal Fabián Ayala?

Que si jugamos feo… que si no hace cambios… que si el sistema… pero hemos olvidado que el Valencia gana y triunfa desde el contragolpe. Toda su vida. Desde la certeza de hendir el cuchillo por correosas bandas de trabajadores infatigables. Hemos olvidado los aciertos del fútbol y de su fútbol, hemos olvidado a Don Rafael Benítez y a Don Rubén Baraja. Guerreros elegantes, pero siempre guerreros.

Míster leyenda, del peor momento deportivo recordado a CAMPEONES en temporada y media. Recuerden esta cara, pues un día puede que la echen de menos.

Acerca de los cambios «tardíos» y el sistema:

La necesidad (quiero creer) de cambios en el 60 y de jugar plásticamente con un 1-4-3-3 convertible, un bloque alto y una ambición desmedida, son hijos de los nuevos tiempos y nuevas generaciones (repito: quiero creer) absurdamente engendrados y engordados desde que aquel Barcelona pedante lo pusiera de modísima haciendo parecer (sustentado en causas políticas y carteras debientes del periodismo) que era el único sistema viable. Una nueva era de clasismo futbolístico. Olvidando por el camino y para nuestra desgracia todo lo que nos hace grandes. Y de aquellos polvos estos lodos, quiero seguir creyendo.

Un club y gran sector social que ningunea a ya leyendas como Don Daniel Parejo (inigualables en números, resultados y ahora, HECHOS) o encumbra a mediocridades por ser de un origen, digamos más simpático. Aún nos tenemos que comer, sí aún, a ladinos tuiteros encumbrando y reclamando el retorno del señor Paco Alcácer por empujar 15 goles en dos años. Tócate las narices (y por cierto, en un equipo contragolpeador).

Con lo fácil que es ver fútbol y seguir con los ojitos -a ratos al menos- a un jugador concreto y gozar del análisis táctico que te permita dejar de ser un «envenao» sin escrúpulos de la vida.

El resultado es este: una sector extremista y anti análisis dominada por una necesidad desbocada de exquisitez relamida futbolística; que a su vez defenestra a su único jugador capaz de mover la pelota en Mestalla y en cualquier escuadra del mundo con garantías. ¿Le ven sentido?

Un entrenador definitivamente TOP, que ha sabido interpretar el alma y necesidad de este equipo, que con «retales» de otros equipos te ha hecho CAMPEÓN, ninguneado y despojado -según algunos- de su necesario también, estatus de leyenda de esta institución centenaria.

Respecto a los cambios de jugadores, Celades los ha hecho tan tarde o más (excepto en 2 partidos) que el anterior míster. Recuerdo uno en Champions en el 92. Ahí es na’.

¿Aún se le saltan las lágrimas? No es el único. Disfrútelo. Repítalo.

Acerca de los fichajes y la planificación deportiva:

Que si Mendes, que si los Toldrá… que si Marcelino también tiene ‘obligaciones’ que perjudican al equipo… ¿me pueden decir qué obligaciones han perjudicado al equipo? ¿es que no les gusta el rendimiento A COSTE 0 de Jaume Costa? (que defiende mejor a pierna cambiada que otros encumbrados a pierna buena, piscinazos y marrullerías al margen).

¿De verdad tienen prueba irrefutable de la culpabilidad del ex-técnico ché en el fichaje de Rubén Sobrino? Por cierto, ahora juega e incluso a enchufado un golito. Aclarémonos.

La afición comenzó a divirise aún más en pleno verano, con los desmanes en torno a las figuras de los fichajes de Eliaquim Mangala y Rafinha Alcántara. (Entro otros). Pues bien, a la vista está el resultado. Rafinha está haciéndolo francamente bien aglutinando el juego celtinha (es de los 5 jugadores de la liga que más faltas recibe; Parejo es el tercero el día de escribir este artículo) al margen de la racha del equipo gallego. Y Mangala está directamente cojo. Ahora pasaré a comentar su caso.

Rafinha está en un Celta en clara recesión, ha tenido una nula adaptación en pretemporada y una pequeña lesión al poco de incorporarse, sí. Pero llama mucho la atención sacar este «contra» a la planificación del anterior y CAMPEÓN técnico (con el crédito que eso debería supone en un club menos atípico) y que todo el mundo parezca callar contra uno de los mayores bochornos deportivos de este equipo: Mangala. Eliaquim ha venido fichado totalmente y absolutamente cojo. Ni falta de ritmo ni gaitas.

¿Recuerdan algún caso -incluso en rotura de «tríadas»- en el que, una vez agotado el plazo de lesión de 6, 9 o 12 meses y ya entrenando, el jugador haya requerido de 5 meses más para su «puesta en marcha? Ya les digo yo que no. El tema Eliaquim Mangala huele mucho y muy mal. Con ficha de campeón incluída. Sin serlo. Y he de decir que a todos nos puede seducir un Mangala a tope de 4ºcentral, por que ha de ser así al venir a competir el puesto ante centrales CAMPEONES. Faltaría más.

Y todo este balance tan favorable al señor Toral encima sin contar la asquerosa y traidora casi venta de Rodrigo. Frustrada por pura casualidad y sin RECAMBIO ¿De verdad Marcelino y sus cuentas son las malas?

Por suerte la mayoría clama contra un máximo accionista torpe, hedonista y obtuso que parece querer rentabilizar al club aunque ello conlleve un perjuicio deportivo. Hagan cuentas.

¡CAMPEONES!

Acerca del cuerpo técnico y médico:

Mucho se ha criticado al séquito enorme (y muy bueno) de Marcelino, autorizado por el club por otra parte. Su cantidad de colaboradores, asesores, el tema médico… que hacía de esta plantilla una manada de toros que podrían haber jugado 6 meses más seguidos, de haber sido necesario.

A la vista está el cambio y cómo ha acabado: médico destituido de su cargo y destinado al filial en poco más de 50 días. Aunque similar en número de lesiones, todo sea dicho. Pero no así en gravedad ni en afectación a mismos jugadores. No es lo mismo que un jugador sume 2-3 lesiones consecutivas en sus carnes que 3 jugadores diferentes sumen 3 lesiones. Por citar solo una diferencia. Juzguen.

Acerca de la planificación deportiva:

Retomamos tema Rodrigo y las bombas de humo -como Florian Thauvin- lanzadas en verano. Lamentable venta sumisa y rendida al Atlético de Madrid (tú máximo rival inmediato). Todo este batiburrillo en mitad de un verano así, causando que gente que no ha visto ni un minuto a ninguno de los posibles ni al susodicho Thauvin (y por tanto no sepan que es diestro limitado y cerrado) sin descanso y para colmo de males, lo quieran poner a pierna cambiada o por el centro a hacer de organizador. Sublime. Es que no cuesta tanto ver algún partido o buscar información de un jugador, de verdad. Es muy sano y muy nutritivo.

Pues no se ha fichado nada y se ha soltado en la cara de la afición que se iba a vender todo y en todo momento, si era menester. La espantada en la plantilla prometía ser de escándalo y solo Dios sabe que la ha frenado (probablemente el cariño al proyecto y peticiones finales de las dos emes que todos nos sabemos).

Todos los días estivales se filtraba en prensa con apremiante e insultante normalidad que el señor Lim no buscaba sustituto de Rodrigo. Y todos tan panchos. Recuerdo: para afianzar un proyecto exitoso.

¿Es esta planificación deportiva la que merecía un proyecto consolidado y CAMPEÓN? Solo una de las partes ha querido afianzar y mejorar el proyecto ganador tan deseado durante 15 años, ahora parece tarde.

¿Repiten conmigo?

Acerca de Celades:

Celades tiene mucha culpa de lo sucedido. No me vengan con medias tintas. Uno no puede aceptar un cargo al poco de comenzar una temporada en -y de- un equipo CAMPEÓN, sustituyendo además a un colega de profesión obviamente también CAMPEÓN. Por menos se habla de «traidores» y «esquiroles».

Sencillamente no puedes, como yo no podría dirigir una película -por poner un ejemplo- sobre una obra original que no he leído en mi vida, o que maneja actores, técnicas y conceptos que no están al alcance de mi estatus actual. Se llama ejercicio de responsabilidad. Y está en desuso.

Una vez aceptada la golosa oferta de su vida, su temeridad aterrizando con otro sistema ante todo un Barcelona -que te pintó la cara apenas sin correr- fue sangrante. Su persistencia nos ha costado amargos puntos y resultados, pero nadie pareció alzar la voz. La victoria ante el Chelsea fue una suerte fantasmal y los equipos más potentes parecen poder partirte el pecho ante una fragilidad defensiva y unos ajustes en la marca dignos de tercera división. Sin embargo, a pesar de sus cambios en el 80 -incluso pasado el 90- y el nefasto juego (dos triangulaciones mal contadas por partido y algún destello individual de Don Dani Parejo, Rodrigo Moreno o Coquelin para salvar los muebles) ha bastado poca cosa y siempre ante escuadras modestas para salvar los muebles. Y acallar esas voces del Turia habitualmente tan críticas y extrañamente tan calladas.

Resulta curioso ver como se fuerza al alma del Valencia a un sistema que sin muchos millones no le funciona -ni le funcionará- para perpetuar y maximizar defectos anteriores y estropear cualidades que le hacían pelear con los mejores. Y que nadie parezca alzar la voz. No me vale lo de «hay que darle tiempo». Aquí pocas veces se ha dado haciendo bien las cosas, menos aún ante estos atropellos.

El análisis táctico dará para otra columna a parte o encontrará su espacio en análisis de partidos a partir de ahora.

Acerca de Anil Murthy:

El señor Murthy tendría que haber dimitido hace ya más de 2 añls cuando lanzó -utilizando las redes sociales del club- aquella «editorial» vergonzosa y sin precedentes en la que, calificaba a sectores de aficionados y regurcitaba excusas prefabricadas deleznables de varios aspectos. El sinsentido y malintencionamiento de aquel mosntruo debería haberle costado el puesto. De nuevo, ‘El Protegido’ de Mr. Lim está desatado, y no debería ser sorpresa de nadie viendo de los jardines de los que viene desde los tempranos días iniciales de su mandato.

La relación con la Grada de Animación, los gestos, las fotos de redes sociales, las declaraciones, la ridícula gestión deportiva, las absurdas y altivas respuestas -que nada tienen que ver generalmente- con las preguntas que se le realizan… tras Llorente, sin duda el peor presidente reciente del club valenciano. Por fondo y formas. Este despropósito de personaje no puede seguir al mando de este club.

Acerca de Thierry Coreia:

He considerado separar a este chico, que de nada tiene culpa, del párrafo acerca de las decisiones deportivas de antes. El caso es tan sangrante y demostrativo que debería hacernos manifestarnos a orillas de Mestalla. Dos modelos de negocio: Jaume Costa, cero millones más ficha. Thierry Correia: 15 millones más 2 de comisión para el señor Mendes, más ficha. Claro.

Pero no es que hayas fichado a un tío contrastado ni a un futuro Jocelyn Angloma. Es que has traído a un tío (que repito no tiene ninguna cuñpa más allá de la honestidad de decir que no está preparado para este equipo) que ni siquiera saber hacer marcas básicas defensivas en primera división, que físicamente (su punto supuestamente fuerte en velocidad) brilla por su ausencia y que ni siquiera mete con sangre la pierna con tal de no quedar en ridículo en un partido de Champions.

¿Qué quieren que les escriba? Si encuentran algo positivo en este fichaje háganmelo saber. Ah y para aquellos que dicen eso de : «es muy joven, dadle tiempo» les diré que un equipo campeón no está para cobijo de gente que demuestra este nivel. Y lkes recordaré también que el que tiene cualidades de nivel y tiene voluntad, lo demuestra desde el estreno. Miren el «desflore» de Carlos Soler. No me ha hecho falta ni ser demagogo citando a Messi o a Ramos en sus respectivos. Millones que ni «teníamos» según algún dueño de medio pelo, por cierto. Y NADIE DICE NADA.

¡CAM – PE – O – NES!

Acerca del carné de aficionado:

Quizá en este punto esté a punto de ser impopular y perder a alguno de los pocos de ustedes que hayan llegado hasta aquí. Pero si no lo suelto explotaré como un petardo berbenero.

Detesto profundamente aquellos valencianistas que reparten el carné desde un punto de vista de superioridad moral. Se ha convertido en un mantra aquello de pontificar diciendo que no se debe pitar a Anil Murthy durante el partido. Ni manifestar desacuerdo con Lim o la directiva. Mentira.

Miren, ser fan, forofo o aficionado no está reñido con quejarse a los ineptos que nos perjudican. Y si esperamos al final, ese señor se ha largado con viento fresco del estadio. Probablemente a zamparse una mariscada en altos restaurantes de la ciudad, mientras se ríe cacareando como una gallina clueca -o si acaso un pollo tomatero-.

Basta ya de decirle a los aficionados lo que deben hacer. Basta de limitar definciones desde una vomitiva superioridad moral. Querer algo o a alguien a veces conlleva decirle lo que no hace bien, aunque duela. Y a veces toca en el peor momento. No así pitar a jugadores en plena faena, por un claro motivo de ejecución y lógica. En eso estaremos de acuerdo. Es algo que jamás compartiré. Los jugadores sí que estarán tras el encuentro por si acaso alguno considera menester criticarles por algo… libre es el respetable.

Seamos sinceros una vez más. ¿Creen que tulliditos adultos (siendo elegante) van a temblar por que alguien le diga a un tío de la directiva que se largue? ¿Usted temblaría o dudaría por escuchar (que a veces ni eso y quien ha jugado a fútbol lo sabe) de fondo mientras está concentrado, el nombre de otro tipo que no tiene nada que ver con usted -ni la cae bien- ser abucheado?

Acabando:

Así pues nos encontramos, una vez más, al fondo del más profundo abismo. Para colmo, tras haber rozado el cielo con la punta de los dedos. Un proyecto CAMPEÓN que necesitaba afianzarse, vuelve a las más profundas dudas -yonquis y dependientes de los más ajustados resultados ante escuadras de nivel promedio- por el superlativo capricho de gente totalmente inepta y ajena al deporte (como siempre nos ha pasado antaño). Para muestra un botón bien gordo: gente de fútbol, lógica y humildad han equivalido en apenas año y medio a un fastuoso título.

El futuro se presenta ilógico, espeso y pertinaz en su pesimismo viendo las decisiones misteriosamente tomadas por entes oscuros que apenas aparecen por la plaza blanquinegra. La medicina más rápida y adecuada ha sido arrancada y destituida denuestras venas y no parece que jamás el entorno vaya a adquirir los preceptos de calma, entendimiento y análisis necesarios para que la quietud balsámica haga acto de presencia.

Ayudémonos a soñar que no tenemos techo

Así y viendo todo el berenjenal, el odio y el desquicie generalizado presente en el badulaque de Mestalla, me he propuesto esta ardua -pero deliciosa- misión de recordarle a todo el mundo que este EQUIPAZO le diJo al mundo un día que su capacidad y su humildad están destinadas a reinar en el fútbol mundial más pronto que tarde -y si Asia nos deja- y que es menester «SOÑAR QUE NO TENEMOS TECHO». Misión, recalco, de recordarle a cada persona de cada rincón que no olvide nunca que somos CAMPEONES. Ahora y siempre. ¿Me ayudan?

¡CAMPEONES!